lunes, 11 de agosto de 2014

Los restos de una presa Aqueménida han sido identificados en el valle de Bolaghī.

Los restos de una presa, fechados en el periodo aqueménida, han sido identificados recientemente en el Valle de Bolaghī, en la provincia meridional iraní del Fārs, por un equipo de arqueólogos compuesto por iraníes y japoneses que trabajan en la zona,  según ha informado el servicio persa de la agencia de noticias CHN. "Los estudios arqueológicos y la búsqueda para encontrar las bases de la estructura han revelado que la presa de Sivand se ha construido sobre una presa de piedra que data del periodo aqueménida", según ha indicado el director del equipo iraní Mohsen Zeidi. "Los ingenieros que han construido la presa han confirmado también que antes de la construcción de la presa de Sivand, había un dique de piedra en el valle, que ha sido totalmente destruido", agregó. 

Debido a la presencia de piedras cortadas, la población local denomina a la zona de la presa como "Sangbor-e Sabzali" (Piedra cortada de Sabzali). "Los Aqueménidas, con anterioridad, también habían construido un dique de tierra en el Valle de Bolaghī, cerca de Rahmatabad Tepe, donde el río Sivand comienza a estrecharse. La presa no fue completada y seguramente fue un proyecto anterior a la construcción del dique de piedra", indicó Zeidi. Los arqueólogos piensan que la decisión de construir la presa habría sido calculada, tanto por la ubicación de la presa como por la existencia de canales excavados en los montes cercanos. Además, suponen que el embalse no era muy alto, fundamentalmente por las zonas residenciales cercanas y por los objetos descubiertos. 

El equipo tiene previsto determinar la ubicación exacta de la presa a partir de la toma de fotografías aéreas e imágenes de satélite preparadas antes de que la construcción de la presa de Sivand comenzara. Las actividades del equipo son parte de las excavaciones de rescate arqueológico del Valle de Bolaghī, un proyecto que se ha llevado a cabo para salvaguardar las estructuras y objetos antiguos, y para obtener información de más de 130 sitios arqueológicos del valle, que será inundado por el agua de la presa de Sivand en un futuro cercano.

Presa de Sivand

sábado, 9 de agosto de 2014

Los objetos de un museo no pueden ser embargados para pagar una indemnización.

Los supervivientes del atentado terrorista de 1997, que culparon en parte a Irán por financiar a Hamas, no pueden apoderarse de los miles de objetos iranios que se encuentran en los diferentes museos e instituciones de Estados Unidos para beneficiarse de una sentencia que condena al gobierno iraní al pago de 412 millones de dólares, tal y como un juez federal de Chicago ha sentenciado. 

 El caso, dirigido contra las antigüedades persas del Museo Field de Historia Natural y del Instituto Oriental de la Universidad de Chicago, fue seguido de cerca en todo el país, especialmente por los funcionarios de otros de museos, quienes temían que un fallo en contra de los museos de Chicago pudiera sentar un precedente alarmante que pudiera poner en peligro sus propias colecciones. “Estoy muy contento”, indicó el doctor Matt Stolper, que supervisa las colecciones persas del Instituto Oriental. “Estoy feliz de que estas antigüedades no tengan que ser entregadas para ser convertidas en dinero”

El caso, que lleva una década en los juzgados, se deriva de un ataque suicida perpetrado en un centro comercial de Jerusalén, donde los explosivos, llenos de clavos oxidados, tornillos y vidrio, asesinaron a cinco personas e hirieron a casi otras 200, algunas de gravedad. En su decisión de 23 páginas, el juez Robert Gettleman indicó que “reconoce las trágicas circunstancias del caso”, pero señala que los demandantes no han demostrado que el gobierno iraní fuera el propietario de los artículos depositados en el Museo Field. Además, señaló que los objetos del Instituto Oriental fueron prestados para la actividad investigadora, no con fines comerciales, y por lo tanto no podían ser embargados. 

Entre los objetos en litigio se encuentran las tablillas de los Archivos de la Fortificación y del Tesoro de Persépolis, imprescindibles a la hora de investigar muchos aspectos de la administración y el modo de vida de los persas en la época aqueménida. Estas tablillas se han mantenido en el Instituto Oriental desde el año 1930, tras un contrato de préstamo a largo plazo con las autoridades iraníes del momento. La colección del Museo Field es mucho menor. 

Stolper también expresó su simpatía por los demandantes, que incluyen a personas con graves quemaduras como consecuencia del atentado. “Son víctimas de crímenes atroces y están desesperados por una solución, aunque creo que ésta no era una manera de hacerlo”. Los abogados del Museo Field han indicado que esperan que los demandantes apelen el fallo ante el Séptimo Circuito de la Corte de Apelación de Estados Unidos en Chicago. 

 Tanto el Museo Field como la Universidad de Chicago se han enfrentado al intento de apoderarse de los objetos en unión con el Estado iraní. En la década de 1990, el Congreso de Estados Unidos aprobó una ley que permite a las víctimas estadounidenses de terrorismo buscar una compensación en tribunales estadounidenses si un gobierno extranjero es cómplice de un atentado. Pero en realidad asegurar los activos después de un juicio, como los demandantes en el caso de Chicago han descubierto, es a menudo muy difícil. El grupo militante palestino Hamas asumió la responsabilidad del ataque terrorista, y un juez en Washington D.C., posteriormente, estuvo de acuerdo en que el gobierno iraní fue cómplice al proporcionar apoyo financiero y entrenamiento a Hamas, imponiendo 412 millones de dólares como sentencia. Como los activos iraníes están limitados en los Estados Unidos, los abogados de los demandantes tomaron la iniciativa de ir a por las antigüedades. La subsiguiente batalla en los tribunales ha tratado temas espinosos sobre las leyes de inmunidad soberana y el terrorismo, así como los intercambios culturales y académicos. Cabe mencionar que los Estado Unidos e Irán no tienen relaciones diplomáticas desde 1979, tras la toma de la embajada estadounidense en Teherán durante la revolución iraní. Más recientemente, los países se han visto envueltos en una disputa sobre el programa nuclear iraní. 

Como señaló Gettleman, la opinión de los funcionarios estadounidenses también ha pesado, ya que éstos se oponen a que las piezas de los museos sean usadas para pagos en tales juicios. El Museo Field ha argumentado que adquirió legalmente sus piezas en los años 40, incluyendo las cerámicas realizadas por las comunidades agrícolas más antiguas del mundo hace más 5.000 años. Los demandantes argumentaron que esas ventas no eran legales, por lo que Irán era el dueño legítimo. Los demandantes alegaron también que los cerca de 20.000 artículos de la Universidad de Chicago también podrían ser vistos como activos comerciales iraníes, un argumento que el Juez Gettleman también ha rechazado. Durante décadas, la universidad ya ha devuelto más de 30.000 objetos a Irán. “Cuando terminemos de hacer un registro de estos objetos, el resto también volverá a Irán”, señalo el doctor M. Stolper.

El doctor Stolper con una de las tablillas de Persépolis










miércoles, 6 de agosto de 2014

Aniversario de la batalla de las Termópilas.

Hoy se cumple el aniversario de la Batalla de las Termópilas (480 a.C.), una de las batallas más famosas de la historia. El Rey de Esparta, Leónidas, pronunció la frase molon labe (que significa, literalmente, en griego antiguo, “ven y tómanos”) a Jerjes I hace hoy 2.494 años, cuando los persas pidieron a los espartanos que depusiesen sus armas y se rindiesen. 

Los griegos permanecieron en las Termópilas durante tres días y, a pesar de que fueron aniquilados en última instancia, consiguieron infligir graves daños al ejército persa, y lo que es más importante, retrasaron su progreso hacia Atenas, lo que dio el tiempo suficiente para la evacuación de la ciudad a la isla de Salamina. A pesar de la clara derrota, la batalla de las Termópilas sirvió como una victoria moral e inspiró a las tropas griegas en las batallas de Salamina y Platea. Una fuerza griega de unos 7.000 hombres marchó al norte para bloquear el paso del ejército persa en el desfiladero de las Termópilas en el verano del año 480 a.C. 

El ejército persa, que según las fuentes antiguas estaba compuesto por más de un millón de hombres, aunque hoy se considera que su número era muchísimo menos (las cifras aportadas por los investigadores oscilas entres los 100.000 y 300.000 hombre), llegó al paso a finales de agosto o principios de septiembre. Enormemente superados en número, los griegos resistieron a los persas durante siete días en total (incluyendo tres de batalla), antes de que la retaguardia fuera aniquilada en una de las más famosas batallas de la historia. Durante dos días completos de batalla, la pequeña fuerza liderada por el rey Leónidas I de Esparta bloqueó el único camino por el que podía pasar el gran ejército persa. 

Después del segundo día de batalla, un pastor local llamado Efialtes traicionó a los griegos al revelar un pequeño sendero que conducía detrás de las líneas griegas. Consciente de que su fuerza estaba siendo desbordada, Leónidas despidió a la mayor parte del ejército griego, y se quedó para proteger la parte trasera con 300 espartanos, 700 tespios, 400 tebanos y quizás algunos cientos de personas más, la gran mayoría de los cuales fueron asesinados.

lunes, 4 de agosto de 2014

Estados Unidos retorna un antiguo objeto persa a Irán

Los Estados Unidos regresaron al Estado iraní un objeto que fue capturado por agentes de Aduanas en el año 2003, cuando un comerciante de arte intentó pasar por contrabando el objeto a al país norteamericano. El objeto, fechado en el siglo VII a.C., es un vaso ceremonial de plata que representa la figura de un grifo y que probablemente fue hallado en una cueva emplazada al noroeste de Irán. La figura es considerada como la representación del primer grifo de la antigüedad.

El grifo persa que ha sido devuelto a Irán

domingo, 3 de agosto de 2014

Inscripción Aqueménida descubierta en el sur de Irán.

Una tablilla de piedra fechada en el periodo Aqueménida ha sido descubierta recientemente cerca de la ciudad de Rām Hormuz, en la moderna provincia iraní de Khūzistān, al suroeste de Irán. Los habitantes de la aldea de Šifteh se tropezaron con la tablilla en un sitio fechado en época Aqueménida, que fue descubierto cerca de la aldea a mediados de marzo del año 2009, según informó la agencia de noticias persa CHN.

La tablilla presenta algunas figuras y largas inscripciones cuneiformes escritas en sus dos lados; la tablilla pesa además 8 kg. "La sociedad de Amantes del Patrimonio Cultural de Khūzistān (Tariana) fue informada sobre el descubrimiento tan pronto como la gente del lugar encontró la tablilla. Después fue transferida a la Oficina de Patrimonio Cultural de Rām Hormoz", según ha indicado el portavoz de Tariana, Mojtaba Gahestuni al CHN. "El examen inicial ha determinado que la tablilla data del periodo Aqueménida, y que fue inscrita en una piedra similar a las que se extraen de una mina emplazada en la región de Rud Zard (cerca de Rām Hormuz)", agregó.

La inscripción no ha sido descifrada todavía. El sitio arqueológico, que incluye las ruinas de dos palacios Aqueménidas, se encuentra en un montículo que está atravesado por una carretera construida sobre él hace cuatro años. Sólo permanecen las ruinas de cuatro columnas de los palacios, ya que la mayor parte de las estructuras del montículo fueron demolidas durante la construcción de dicha carretera. Según los pobladores, los restos de 18 columnas de los palacios todavía se observaban en el lugar antes de que comenzara la construcción de la carretera.

En mayo del año 2007, dos ataúdes, en forma de U, con los esqueletos de una niña y una mujer, que pueden ser los miembros de una familia real elamita, fueron descubiertos junto con un gran número de objetos durante un trabajo efectuado por la Compañía de Agua y Aguas Residuales de Khūzistān en Rām Hormuz. Dado que los trabajos continuaron incluso después de este descubrimiento extraordinario, la tumba ha sido casi completamente destruida. De este modo, la investigación de dicho montículo, que parecía contar con una larga habitabilidad, se ha visto truncada por las construcciones modernas que han devastado el lugar.

 Tablilla en cuneiforme elamita procedente de Persépolis

Tablilla en cuneiforme elamita procedente de Persépolis (PF 1957)

miércoles, 19 de marzo de 2014

Los expertos afirman que Persépolis podría derrumbarse con un pequeño temblor.

Persépolis podría colapsar como consecuencia de un pequeño temblor, si las medidas necesarias para su conservación no se toman inmediatamente, como ha advertido un ingeniero geotécnico iraní. Tras hablar con el Servicio Persa del ISNA, el Dr. Abdolazim-Amir Shah-Karami, asesor de la Oficina de Conservación, Rehabilitación y Registro de Edificios Históricos del Patrimonio Cultural y de Turismo de Irán (ICHTI) advirtió: "Los fenómenos atmosféricos y el deterioro de la piedra exterior de la pared situada en el lado izquierdo de la escalera principal que conduce a la Plataforma de Persépolis han causado tres fisuras. Por esta razón, el fortalecimiento y la restauración de la pared son asuntos de suma urgencia, ya que un pequeño temblor podría provocar que la pared se derrumbara”

Shah-Karmi explicó: “Desde el punto de vista de la ingeniería, las paredes que rodean Persépolis son las construcciones más importantes de todas. Las paredes exteriores, no sólo sujetan su propio peso, así como las construcciones de la parte superior, sino que también actúan como tapón de la plataforma para que deje de moverse y, consecuentemente, para que no colapse, actuando, en definitiva, como un cinturón que sujeta a la totalidad de la plataforma”

En cuanto a los peligros a los que se exponen las paredes, añadió: "Los principales peligros para los muros exteriores son un terremoto, ya que la antigua ciudad está sentada sobre dos líneas de falla, el rango de inclinación y la diferencia en el hundimiento, el aumento de la humedad de la tierra así como en la plataforma y la evaporación desde las piedras como resultado del aire seco y del viento"

Los arquitectos Aqueménidas diseñaron y construyeron Persépolis para resistir terremotos y para hacer frente a la humedad. Desde el punto de vista de la ingeniería es una auténtica maravilla, así como fue un gran logro para los antiguos iranios levantar y construir una colosal plataforma artificial de 300 x 450 metros. "Persépolis fue construida de tal manera que pudiera resistir un terremoto. La plataforma se conecta de manera armoniosa, utilizando piedra caliza y en ocasiones arenisca en función de sus funcionalidades. Todas las piedras se unen entre sí por medio de grapas metálicas sin utilizar ningún mortero entre ellas, lo que fue una innovación. Además de reducir el peso de la plataforma, la gran mayoría de los muros interiores fueron construidos con ladrillos de barro y cubiertos con piedras por razones estéticas", explicó Shah-Karami. 

Instó a que "se repare el sistema de protección que se construyó durante el periodo Aqueménida para deshacerse de la humedad de la plataforma, que se encuentra todavía en vigor en la sección derecha de la plataforma, aunque el de la parte izquierda se encuentra inhabilitado, y por lo tanto está en la situación más grave y con la necesidad de atención urgente"

Shah-Karami concluyó diciendo: "En primer lugar, y ante todo, tenemos que despejar el bloqueo existente en los respiraderos conocidos como pasarelas, ya que conducen la humedad de la plataforma. Los suelos corroídos detrás de las paredes del interior deben ser eliminados y reemplazados. Lo más importante es que la pared debe ser reforzada para evitar su colapso y reemplazar las piedras agrietadas, ya que están en necesidad de atención urgente”

Como ya mencioné, algunos investigadores achacan los daños en Persépolis al aumento sustancial de las aguas subterráneas, como consecuencia de la formación de un lago artificial tras la construcción de la presa de Sivand. Un arqueólogo iraní, que pidió no ser identificado para mantener su seguridad, indicó lo siguiente: "La situación de Persépolis es mucho más problemática de lo que se piensa; toda la plataforma se está derrumbando y como se puede observar nuevas grietas aparecen por toda la ciudad. El colapso de la plataforma no es el único problema, sino también la separación de la plataforma. Esto está conectado directamente con las aguas subterráneas procedentes de Sivand [la presa]. El régimen afirma que el lago no está lleno de agua, simplemente porque una gran cantidad es absorbida por el suelo y encuentra su camino por debajo de Pasargadā y Persépolis. Para salvaguardar Persépolis, así como Pasargadā de la destrucción total, tenemos que desmantelar la presa inmediatamente y dirigir el resto del agua del lago a otro lugar. Después tendremos que hacer algo con los lagos artificiales formados bajo Persépolis y Pasargadā"

La Presa de Sivand es la presa más notoria construida por la República Islámica de Irán, y comenzó a funcionar en el año 2007 a pesar de las objeciones y las advertencias de las autoridades culturales iraníes e internacionales. La presa, además, devoró inmediatamente 130 sitios arqueológicos pre-islámicos. La razón principal para la construcción de la presa de Sivand era destruir Pasargadā y Persépolis a largo plazo por la animosidad del gobierno islámico hacia el patrimonio iraní pre-islámico y hacia la identidad iraní basada en el Irán Preislámico. “A pesar de que Persépolis es el sitio más importante de Irán y es el orgullo de todos los iraníes, tiene un presupuesto anual de menos de 100.000 dólares, mientras que recientemente, la República Islámica, invirtió 10.000.000 dólares en 230 kilos de oro para cubrir las cúpulas de la tumba de Musa Kazem, el décimo primer Imam Shi’a enterrado en Irak, que no tiene nada que ver con los iraníes, con el patrimonio de Irán o con nuestra identidad nacional. Este es uno de los muchos proyectos en los que el régimen está perdiendo activos, cuando debería ser invertido en nuestro propio patrimonio", dijo una figura cultural iraní, que pidió no ser identificado para mantener su seguridad.










martes, 18 de febrero de 2014

Los expertos estudian la planificación urbana Aqueménida en Dohan-e Ghulāmān.

Un equipo compuesto por investigadores iraníes ha iniciado recientemente estudios geomagnéticos de la planificación urbana de la ciudad Aqueménida de Dohan-e Ghulāmān. El método geomagnético permite a los arqueólogos estudiar las estructuras arquitectónicas enterradas sin realizar ningún tipo de excavación. El equipo tiene previsto también elaborar un mapa arqueológico de la ciudad, según ha indicado el director del equipo, Kurosh Mohammadkhani: "Puesto que Dohan-e Ghulāmān es un sitio arqueológico con tan solo una capa estratigráfica, los estudios geomagnéticos en este sitio son muy importantes. Además, este es el único sitio Aqueménida que puede contener información sobre el estilo de vida de la gente común". Por primera vez, el estudio nos proveerá información sobre el sistema de planificación urbana existente durante el período Aqueménida: "Persépolis, Pasargadā y otros sitios del periodo Aqueménida como Susa han sido estudiados con frecuencia, aunque estos sitios son todos residencias reales”.

Emplazada a 2 kilómetros de Qal'a-ye Now y a unos 44 kilómetros de la ciudad de Zābol, en el actual Seistán (la antigua Drangiana), Dohan-e Ghulāmān  fue identificada por arqueólogos italianos en 1960. No se encontraron objetos durante las varias excavaciones realizadas desde 1962 hasta 1965, aunque los investigadores italianos se mostraron satisfechos con los resultados de sus estudios arquitectónicos, ya que un grupo de monumentos y algunos edificios individuales fueron descubiertos en el sitio, que abarcaba una superficie de 120.000 metros cuadrados. El director de otro equipo arqueológico iraní, que ha trabajado anteriormente en la región, Mansur Sajjadi, indicó en el año 2005 que los estudios sobre la precisa estructura y la gran armonía existente en el diseño de Dohan-e Ghulāmān muestran que fue construida utilizando métodos basados ​​en la planificación urbana: "No se han observado planos arquitectónicos para una ciudad en cualquier sitio antiguo en el mundo, y en particular en los sitios prehistóricos, hasta la época Aqueménida. De hecho, los emplazamientos habían sido pequeños pueblos que habían crecido en ciudades debido a un aumento de la población, aunque los estudios de estratigrafía y la investigación llevada a cabo por los arqueólogos iraníes e italianos indican que esta ciudad había sido construida en base a una planificación previa, con una arquitectura precisa y única. Los habitantes y los ingenieros de la época utilizaron todas las herramientas e instalaciones para la construcción de la ciudad, donde el gran tamaño de los edificios evidencia que la ciudad había sido una zona industrial".

Sajjadi ha agregado que la ciudad puede ser el único sitio Aqueménida en el que las residencias privadas son adyacentes a los edificios públicos y gubernamentales: "No hay casas particulares junto a los edificios reales en Persépolis. Los Aqueménidas utilizaron planos arquitectónicos únicos en la construcción de palacios y edificios importantes en Persépolis y Pasargadā, sin embargo, los habitantes de Dohan-i Ghulāmān utilizaron incluso un plano arquitectónico para la construcción de una calle o una casa común y corriente”. El emplazamiento se extiende sobre un centenar de hectáreas, sobre un plano alargado (de más de 1.500 metros de este a oeste y con una anchura de entre 300 y 800 metros), probablemente como resultado de su adaptación a la red de canales instalada, especialmente por un canal este-oeste y dos canales norte-sur, sobre los que se hallan los grandes edificios y una parte de la extensa zona residencial.

Los grandes edificios son de planta cuadrangular, midiendo alrededor de 50 m2, aunque no están orientados de la misma forma, debido fundamentalmente a la violencia con la que sopla el viento en esta región. La mayoría de ellos están organizados alrededor de un espacio central abierto, rodeado o no de pórticos. Dos de ellos se excavaron parcialmente, donde las instalaciones descubiertas en el patio (QN 3) y en las salas (QN 2 y 3) condujeron al excavador, y en consecuencia a todos sus comentaristas, a favorecer una interpretación religiosa, aunque no zoroástrica. Probablemente, estas estructuras especiales, pueden representar un culto a los tres dioses Aqueménidas, Ahura-Mazdā, Anahita y Mitra, y no es improbable que el QN 3 fuera un ejemplo del tipo de āyadana-, "lugar de culto", al que se refiere Darío en la inscripción de Behistun, probablemente un lugar de culto, testimonio de las formas religiosas locales, de origen indo-ario.

Los barrios residenciales examinados muestran un plano estándar de las casas, con una zona cuadrangular cerrada, sin patio, aunque con un corredor en torno a esta estructura cuadrada o circular central entorno a la cual se disponen pequeñas habitaciones. Tomando en conjunto los edificios de Dohan-e Ghulāmān se puede observar que era un establecimiento con espacios funcionales claramente diferenciados, con un área para la ceremonia religiosa (QN 3), un espacio para la ceremonia civil (QN 1), un área administrativa (QN 2), un área en el extremo oriental del sitio dedicada probablemente a las actividades económicas, y las casas particulares (QN 4, 5, 6, 7). Los edificios QN 1, 2 y 3 están situados en la parte oriental del sitio. QN 15, 16, 17 y 21-22 se encuentran en la parte occidental, al norte del canal, y sólo el QN 23 se encuentra al sur del canal. Los edificios QN 14, 20, 23 y 24 son de tamaño mediano y eran casas probablemente privadas donde, además, inmediatamente al oeste del QN 3 había un barrio residencial (QN 4-13).

Otras construcciones (QN 17-20) se encuentran en el lado occidental, entre el QN 16 y el QN 21-22, y en el lado oriental al sureste del QN 3, en el extremo oriental del centro habitado. El QN 1 es particularmente impresionante (70 x 53 metros), con un patio central porticado, que probablemente estaba destinado a la ceremonia civil. QN 2 (51 x 41 metros), con un patio central y un pórtico doble en el lado norte, era probablemente un tesoro, como puede concluirse por un cierto número de vasijas de barro con juntas de tipo neo-babilónico, un sello de piedra y un cilindro de pasta de vidrio, así como por una gran cantidad de lingotes de estaño cada uno con un peso de 4 minas persas. QN 3, con una planta casi cuadrada (53,20 x 54,30 metros), posee cuatro salas y un patio central porticado en sus cuatro lados, sin duda destinado a una función religiosa. Alineados en un eje este-oeste en el centro del patio hay tres grandes altares, que se instalaron en un momento posterior.

Los estudios realizados en la década de 1960 mostraron que los habitantes abandonaron la ciudad unos 200 años después de su fundación, pudiendo haberse trasladado a la actual Pakistán. Sin embargo, las razones para el abandono de Dohan-e Ghulāmān siguen siendo un misterio. Los arqueólogos han especulado con la posibilidad de que la ciudad fuera abandonada debido a una decisión política importante, a una fuerte tormenta de arena, o porque el río que abastecía de agua a los habitantes de la ciudad se secara. De acuerdo con Sajjadi, la hipótesis más plausible para explicar la repentina migración es que el río se secó: "Es probable que uno de los afluentes del río Hilmand, que suministraba agua a la ciudad, se secara por alguna razón, y por lo tanto la gente tuvo que abandonar la ciudad, aunque es difícil que esta fuera la razón”. Los estudios que se siguen realizando sobre la ciudad nos darán una importante información sobre el modo de vida y el planeamiento urbano de las antiguas ciudades Aqueménidas.