miércoles, 10 de septiembre de 2014

Antiguo horno encontrado en el Fārs

Arqueólogos iraníes han encontrado los restos de un antiguo horno en el Fārs, que según dicen se remonta a unos 4.700 años atrás. Según ha comentado Zare Mousa, la jefa del equipo arqueológico, "la tercera fase de las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el Montículo Mianroud han desvelado parte de la chimenea de 1,30 metros de altura de un horno circular. El horno tiene unos 90 centímetros de grosor y su parte superior, donde se colocaban las ollas de barro ha sido destruido"

Accesorios hechos de turquesa y conchas marinas han sido encontrados también en el sitio, así como herramientas de hueso y piedra, figurillas de arcilla y modelos cerámicos neolíticos. Según Zare Mousa “tres periodos culturales y residenciales han sido identificados en el Montículo de Mianroud, que forman una secuencia cultural única que sugiere la presencia de un asentamiento humano durante más de 1.000 años en la región. El asentamiento humano más antiguo en la zona se remonta aproximadamente al año 6.000 a.C., mientras que los otros dos son del 5.700 y del 5.4000 a.C.”

Las estructuras arquitectónicas encontradas en el sitio incluyen una serie de habitaciones con formas geométricas no sistemáticas. El arqueólogo Ali-Reza Abolharar ha indicado que “cerámicas de 5.400 años de antigüedad fueron encontradas en las habitaciones, junto con huesos de animales y capas de ceniza”. El Montículo de Mianroud fue hallado en el año 2005 y la tercera fase de las excavaciones arqueológicas en el sitio comenzaron el 1 de diciembre de 2010 y finalizaron el 4 de febrero de 2011. El montículo se encuentra en la ciudad de Marvdašt, a 45 kilómetros al norte de la capital de la provincia del Fārs, Šīrāz.


jueves, 4 de septiembre de 2014

Desenterrada una ciudad aqueménida en el noreste de Irán

Arqueólogos iraníes han desenterrado los restos de un área residencial aqueménida durante las excavaciones realizadas en un antiguo monte emplazado en la provincia de Jorasán, al norte de Irán. “Los restos pertenecen a una ciudad aqueménida que abarca una superficie de más de 110 hectáreas”, informó a la agencia de noticias IRNA Mohamad Javad-Jafari, miembro de la oficina de Patrimonio Cultural del Norte de “La evidencia arqueológica evidencia que el sitio había sido una zona residencial desde la Edad de Hierro hasta la época islámica”, agregando que el momento de mayor florecimiento en la historia del sitio fue durante el período aqueménida.
Jorasán.

En el Monte Riba, donde se hizo el nuevo descubrimiento, también se hallaron los restos de una fortaleza partha que se construyó cuando Parthia era una entidad política sujeta a los monarcas aqueménidas. Jafari advirtió sobre el vandalismo y los destrozos que ha sufrido la zona del hallazgo, fundamentalmente por la construcción de tres hornos de ladrillo que han dañado más de un 30 por ciento del sitio histórico. El Monte Riba está localizado a tres kilómetros al oeste de Ashkhaneh en la provincia de Jorasán, al norte de Irán.


lunes, 1 de septiembre de 2014

La Behistun Arsácida será excavada

Arqueólogos han hecho equipo con la Universidad de Ciencia y Tecnología de Kirmānšāh para llevar a cabo una investigación arqueológica en Behistun, con el objetivo de desenterrar un asentamiento que data del periodo arsácida (248 a.C.-224) según ha informado el servicio persa de la agencia de noticias ISNA. “El último año, bajo la dirección del arqueólogo Mehdi Rhabar, hemos centrado nuestra investigación en el palacio de la dinastía sasánida, y el resultado se publicará a su debido momento. Durante nuestros trabajos hemos llevado a cabo un estudio y abierto una serie de trincheras en la ladera cercana, con restos que pertenecen al periodo partho, que será nuestro objetivo de investigación para el próximo año”, ha informado David Daneshian, el director del Centro de Investigación Arqueológica de Behistun.

En relación con el descubrimiento del sitio de época arsácida, Daneshian explicó: “La ladera está situada ciertamente dentro de los límites del recinto histórico de Behistun, cerca de la colina donde se encuentra la inscripción aqueménida, confirmándose la presencia de un asentamiento que data del periodo arsácida. La excavación actual, así como la investigación previa, han recuperado objetos que evidencian la importancia del asentamiento durante el período arsácida en esta región del país”

El antiguo sitio de Behistun ha sufrido ampliamente desde 1979 tras el ascenso al poder del régimen clerical en Irán. Behistun, como otros cientos de sitios iranios pre-islámicos, se ha venido enfrentado con un tratamiento devastador, resultado de la hostilidad del régimen totalitario-teocrático hacia el pasado pre-islámico de Irán. El régimen durante más de tres décadas no sólo ha ignorado el saqueo y el vandalismo efectuado sobre el sitio, sino que también ha causado graves daños al emplazamiento, como socavones en la zona arqueológica para el tendido de cables, la construcción de una ciudad industrial, fábricas de productos químicos y la construcción de carreteras. Además, en el año 2006, el régimen suprimió el presupuesto del sitio para forzar al personal y a la seguridad de Behistun a abandonar el lugar y dejarlo sin protección. El valeroso personal reconoció la trama del régimen y trabajó durante casi un año sin recibir ningún tipo de salario, asegurándose de que ningún daño estropeara este invaluable emplazamiento. Al final, la República Islámica se vio obligada a reponer el presupuesto. Behistun fue registrado como Patrimonio de la Humanidad en julio del año 2006. 

Cabe recordar que Behistun se encuentra al oeste de Irán, a 30 kilómetros al noreste de Kirmānšāh, sobre la falda de una montaña del mismo nombre, a lo largo de la antigua ruta comercial que unía el altiplano iranio con Mesopotamia. El antiguo sitio cuenta con vestigios que van desde la prehistoria a la época meda (728-550 a.C.), aqueménida (550-330 a.C.), arsácida (278 a.C.-224), sasánida (224-651) e Ilkhanida. El monumento principal de este sitio arqueológico es el bajorrelieve y la inscripción cuneiforme ordenada realizar por Darío cuando finalmente se hizo con el trono en el año 521 a.C. El bajorrelieve representa al gran rey con un arco, como un signo de la soberanía, pisando en el pecho a una figura que yace de espaldas delante de él. Según la leyenda inscrita en el bajorrelieve, la figura representa a Gaumata, el supuesto impostor que habiendo asesinado a Bardiya, el legítimo heredero, se hizo con el poder hasta que fue derrotado por Darío. 

Por debajo y alrededor del bajorrelieve se encuentran las aproximadamente 1200 líneas de inscripción cuneiforme, en sus versiones en elamita, antiguo persa y acadio, que relatan la historia de las batallas libradas por Darío entre los años 522-521 a.C. contra los rebeldes que se opusieron a su poder tras su ascenso al trono. El texto más antiguo parece ser la versión elamita, aunque existen opiniones contrarias a favor de la versión en antiguo persa. Esta es la única inscripción monumental conocida de los aqueménidas que documenta el acceso al trono de Darío. 

 Bajorrelieve partho en Behistun

  Bajorrelieve partho en Behistun

 Roca con relieve de época partha

  Roca con relieve de época partha

 Roca con relieve de época partha

La inscipción de Darío en Behistun

jueves, 28 de agosto de 2014

El objeto persa retornado a Persia resulta ser una falsificación

Un objeto antiguo simboliza, en ocasiones, más de lo que sus admiradores se imaginan. La devolución del grifo de plata por los Estados Unidos se ha interpretado como un gesto de respeto y como un signo del deshielo de las relaciones entre ambos países. Sin embargo, ha existido un gran problema. El objeto devuelto es una falsificación. Y no sólo es una falsificación, sino que es una de las malas. La saga del grifo, desde su producción hasta su regreso, tan pregonado por el presidente iraní Rouhani durante su visita a New York, ha demostrado que los falsificadores de arte antiguo engañan a los ingenuos ricos con la complicidad de los museos y los investigadores. Más profundamente, muestra como los objetos antiguos (o no tan antiguos) son realizados para llevar el peso cultural y diplomático, en este caso de una apertura muy problemática en las relaciones entre Irán y Estados Unidos. 

Una publicación realizada por O. W. Muscarella demuestra claramente que el objeto es en realidad una falsificación moderna, que data, como mucho, de 1999. El grifo fue observado por primera vez en Ginebra, en una galería de prominentes comerciantes de arte iraníes y en 2002 fue comprada por un rico coleccionista de New York. No confiando en la buena fe del objeto, el coleccionista pidió a los distribuidores que proporcionaran una autentificación. Tres expertos fueron llamados rápidamente atestiguando que el objeto había sido realizado en el oeste de Irán en torno al año 700 a.C. 

Pero cuando el grifo llegó a New York en el año 2003, uno de los distribuidores irano-suizo fue arrestado por el Departamento de Seguridad Nacional bajo la acusación de falsificar el lugar de origen del objeto. Al año siguiente se declaró culpable de declarar falsamente que el grifo era originario de Siria en vez de Irán, siendo castigado con un año de libertad condicional y con una multa de 5000 $. El comprador obtuvo su dinero de vuelta y el objeto fue recuperado. Desde entonces, el grifo fue custodiado por el Departamento de Seguridad Nacional, permaneciendo en un almacén de Queens hasta otoño del año 2013. Mientras tanto, el objeto fue inaccesible para los investigadores, donde solamente una única fotografía a disposición de Muscarella lo convenció de que se trataba de una falsificación. De hecho, cualquier persona familiarizada con el arte del Próximo Oriente Antiguo sospecharía a primera vista del objeto. 

El objeto fue realizado con secciones de plata unidas entre sí para formar un grifo alado que se mantiene erguido por medio de cuatro patas con garras. Más improbables son tres embudos, dos dispuestos en los laterales, que salen del cuerpo por debajo de las alas, y un tercero que sobresale de la parte trasera de la criatura. Este diseño del grifo no tiene ningún paralelo en el mundo antiguo, excepto quizá por los objetos que dicen ser procedentes del oeste de Irán y que han aparecido en el mercado de antigüedades. 

El sistema que desgarra los objetos de la tierra en Irán, Siria, Egipto, Afganistán o Camboya, así como en otros muchos países, es simplemente demasiado rentable como para cerrarlo. Los ricos y los poderosos quieren lo que quieren, el mercado ofrece, y algunos investigadores y los museos juegan juntos a cambio de un pedazo de la acción. La credulidad es un instinto humano esencial. Queremos creer, a veces tan mal, que cerramos los ojos a lo que es falso o robado. La realidad del objeto mismo, y por tanto su valor verdadero, es siempre secundario a la fuerza del deseo y al mantenimiento de un juego rentable. El mercado siempre tiene compradores y vendedores, independientemente de si el objeto en cuestión es real o falso, robado o legítimamente comercializable. 


miércoles, 27 de agosto de 2014

Alrededor de 500 objetos antiguos han sido hallados en el noreste de Irán

Alrededor de 500 objetos antiguos han sido recientemente descubiertos durante una excavación arquológica realizada en Bazgir Tappeh, en la provincia de Gorgan, en el noreste de Irán. Todos los objetos están hechos de cobre, y comprenden armas, aperos de labranza, tubos para medicamentos y sartenes, que datan de hace unos 1800 años, según ha afirmado el director del Departamento de Patrimonio Cultural, Turismo y Artesanía de Gorgan Fereidun Fa’ali a la agencia de noticias persa IRNA. 

Los objetos son comparables a las reliquias descubiertas anteriormente en excavaciones arqueológicas realizadas en Turang Tappeh, también en la provincia de Gorgan, y en Tappeh Hesar de Damghan, al norte de la provincia de Semnan, y en varios sitios antiguos de Turkmenistán y Tayikistán. “Las ruinas de un gran castillo partho, construido de ladrillos de barro de 37 x 37 centímetros, que son similares a las ruinas previamente descubiertas en Turang Tappeh y Narges Tappeh, también se han hallado en el estrato superior del sitio”, indicó Fa'ali. 

Además, el equipo de arqueólogos que trabaja actualmente en el sitio ha descubierto una serie de objetos de barro gris y rojo que se remontan a aproximadamente el 300 a.C., según han establecido dataciones realizadas por el sistema del carbono 14. El estrato inferior, en el que también se han hallado una serie de platos de loza con patas, se ha fechado en el periodo aqueménida. Los objetos son similares a la cerámica que primeramente se desenterró en un sitio arqueológico cerca de la ciudad de Aq-Qaleh, al norte de la provincia de Golestan. La diversidad de los objetos indica que la región había disfrutado de una rica actividad comercial en la antigüedad. Con una superficie de dos hectáreas, Bazgir Tappeh se encuentra cerca de la aldea de Bāzgir, a unos cuatro kilómetros al norte de la ciudad de Minudašt. 


viernes, 22 de agosto de 2014

Nueva inscripción aqueménida hallada en Persépolis

Arqueólogos italianos han informado del descubrimiento de los restos de una piedra fragmentada que porta una inscripción que pertenece a uno de los reyes aqueménidas que construyeron Persépolis, posiblemente a Jerjes, ya que la inscripción ha sido hallada en uno de los palacios construidos por este monarca. Un equipo de expertos está tratando de unir las piezas del rompecabezas para descifrar el texto de la inscripción, según ha afirmado el jefe del equipo de investigación, el profesor Gian Pietro Basello de la Universidad de Nápoles, Italia. 

El doctor Basello, que es especialista en filología histórica de las lenguas iranias del Oriente, ha afirmado también que ha encontrado algunos errores ortográficos en los textos que figuran en las ruinas de Persépolis. “Los textos de las inscripciones fueron escritos por personas con un alto nivel de alfabetización, pero los errores ocurrieron cuando los grabadores grabaron los textos en las piedras”, afirmo el colega de Basello, el doctor Adriano V. Rossi, durante un seminario celebrado en la ciudad iraní de Šīrāz. Una nueva revisión de las inscripciones reales aqueménidas descubiertas en Persépolis fue presentada en dicho seminario. 

Las investigaciones que están llevando a cabo los miembros del equipo italiano nos informarán próximamente del contenido de la inscripción, aunque no debe de diferir mucho de las otras inscripciones existentes en Persépolis.

Persépolis

lunes, 11 de agosto de 2014

Los restos de una presa Aqueménida han sido identificados en el valle de Bolaghī.

Los restos de una presa, fechados en el periodo aqueménida, han sido identificados recientemente en el Valle de Bolaghī, en la provincia meridional iraní del Fārs, por un equipo de arqueólogos compuesto por iraníes y japoneses que trabajan en la zona,  según ha informado el servicio persa de la agencia de noticias CHN. "Los estudios arqueológicos y la búsqueda para encontrar las bases de la estructura han revelado que la presa de Sivand se ha construido sobre una presa de piedra que data del periodo aqueménida", según ha indicado el director del equipo iraní Mohsen Zeidi. "Los ingenieros que han construido la presa han confirmado también que antes de la construcción de la presa de Sivand, había un dique de piedra en el valle, que ha sido totalmente destruido", agregó. 

Debido a la presencia de piedras cortadas, la población local denomina a la zona de la presa como "Sangbor-e Sabzali" (Piedra cortada de Sabzali). "Los Aqueménidas, con anterioridad, también habían construido un dique de tierra en el Valle de Bolaghī, cerca de Rahmatabad Tepe, donde el río Sivand comienza a estrecharse. La presa no fue completada y seguramente fue un proyecto anterior a la construcción del dique de piedra", indicó Zeidi. Los arqueólogos piensan que la decisión de construir la presa habría sido calculada, tanto por la ubicación de la presa como por la existencia de canales excavados en los montes cercanos. Además, suponen que el embalse no era muy alto, fundamentalmente por las zonas residenciales cercanas y por los objetos descubiertos. 

El equipo tiene previsto determinar la ubicación exacta de la presa a partir de la toma de fotografías aéreas e imágenes de satélite preparadas antes de que la construcción de la presa de Sivand comenzara. Las actividades del equipo son parte de las excavaciones de rescate arqueológico del Valle de Bolaghī, un proyecto que se ha llevado a cabo para salvaguardar las estructuras y objetos antiguos, y para obtener información de más de 130 sitios arqueológicos del valle, que será inundado por el agua de la presa de Sivand en un futuro cercano.

Presa de Sivand