miércoles, 17 de agosto de 2016

Estela de Darío I encontrada en el sur de Rusia

Arqueólogos que están realizando excavaciones en el área de la antigua ciudad griega de Fanagoria, emplazada en el actual distrito de Temryuk, en la provincia meridional rusa de Krasnodar, al norte del Mar Negro, han descubierto fragmentos de una estela de marmol que porta una inscripción del monarca Aqueménida Darío (I), según ha dado a conocer el servicio de prensa de la Fundación Volnoye Delo el pasado 5 de agosto. 



El hallazgo tiene todas las papeletas de convertirse en una auténtica sensación mundial, tal y como ha indicado la fundación, que está dirigida por el rico empresario ruso Oleg Deripaska. Vladimir Kuznetsov, el director del Museo Histórico y Arqueológico de Fanagoria y de la Expedición Fanagoria del Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias de Rusia describió como un hito el hallazgo, que para él "es, sin exagerar, un descubrimiento de importancia internacional". Los investigadores estiman que alrededor del 10-15% del mensaje ha sobrevivido y que "las partes descifradas de la inscripción dejan claro que se hizo en nombre del famoso rey Darío I", añadiendo que "la estela tiene una inscripción en persa antiguo. La evaluación aproximada data el hallazgo en la primera mitad del siglo V a.C.". De hecho, la estela ha sido encontrada en el estrato que puede ser atribuido al siglo V a.C. 


Hay que tener presente que Fanagoria fue la mayor colonia griega en la península de Tamán, fundada a mediados del siglo VI a.C. por colonos griegos de la ciudad de Teos, que tuvieron que huir de Asia Menor tras la revuelta de Paktías en Lidia y la subsiguiente represión persa a manos de los generales de Ciro. La ciudad tomó el nombre de uno de los colonos, Fanagoras. Del mismo modo, sabemos que la ciudad floreció en el siglo V a.C. gracias al comercio con los escitas. Aparte de la estela, los arqueólogos han encontrado en la acrópolis de la ciudad los restos de los muros de una antigua fortaleza, que en si mismos son un importante descubrimiento para la arqueología clásica, añadió la fundación. 


El texto contiene, además, una palabra nunca antes registrada en los textos en antiguo persa y más o menos ha sido interpretada como el nombre de la ciudad de Mileto, una de las ciudades más importantes de Jonia, en la costa anatólica del Mar Egeo. "Mileto se encontraba al frente de la llamada 'Revuelta Jonia' que las ciudades-estado griegas de Asia Menor emprendieron contra Darío I y que fue suprimida en el 494 a.C.", indicaba el comunicado de prensa. "Los investigadores creen que el rey erigió esta estela de mármol en la ciudad después de su victoria sobre los griegos. El monumento tiene un texto que informa sobre el triunfo del rey. Posteriormente, un fragmento roto de la estela llegó a Fanagoria, muy posiblemente como lastre en un barco que arribó al puerto de Fanagoria, ya que la piedra utilizada no es natural de la zona de la península de Tamán"


No obstante, sabemos también que hacia el año 513 a.C., Darío puso en marcha una ambiciosa expedición militar contra los escitas, cuya marcha y fracaso son narrados por Heródoto en el Libro IV de su Historia. Según la narración del escritor griego, el hecho que Darío alcanzara esta ciudad griega al norte del Mar Negro es bastante oscuro, ya que parece ser que su expedición afectó solo de manera marginal a las ciudades griegas al norte del Mar Negro, ya que ninguna de ellas es mencionada por Heródoto. Sin embargo, sabemos que esta expedición fue realizada con la ayuda de los griegos de Asia Menor, incluyendo a Mileto, quienes tuvieron que construir un puente sobre el Danubio para que el ejército de Darío marchara hacia Escitia (Heródoto, IV, 137-138).

Aunque los autores del descubrimiento relacionan el texto de la inscripción con la revuelta jonia, donde la estela habría sido colocada en el lugar del triunfo del monarca Aqueménida, en Mileto, por ejemplo, destruida por los persas en el 494 a.C., y que sería reutilizada como piedra de construcción viajando en la bodega de un buque mercante. Sabemos que las relaciones comerciales entre el norte del Mar Negro y Asia Menor fueron muy importantes en el siglo V a.C. De hecho, muchas ciudades fueron fundadas por los milesios en el Mar Negro desde mediados del siglo VII a.C. y durante el siglo VI a.C. No obstante, la hipótesis, que es mucho menos fuerte, aunque más atractiva, vería esta inscripción como la atestiguación de la expedición de Darío en Escitia, donde la estela, con el tiempo, volvería a ser utilizada en Fanagoria. Según Heródoto, Darío había dejado varias inscripciones: una inscripción en Samos y otras en las fuentes del Teare, río no identificado al sureste de Tracia (Herodoto IV, 88 y 91). Otras inscripciones no mencionadas por Heródoto podrían haber sido grabadas en territorios más alejados, especialmente para marcar el paso del Danubio, que como se indicó, se realizó con la ayuda de los jonios (que incluían a los milesios). 


Cualquiera que sea la hipótesis para la estela, el desciframiento de esta inscripción continua y cuando finalice, podemos esperar probablemente que aporte un poco más de luz sobre las expediciones de Darío (I). Actualmente la estela está siendo estudiada en el laboratorio de restauración del Centro Cultural y de Investigación de Fanagoria. De confirmarse la inscripción y su procedencia, estaríamos ante el hallazgo del primer texto en persa antiguo en Anatolia occidental o en tierras europeas, además de ser el tercer texto en persa antiguo hallado fuera del actual Irán; el texto trilingüe (persa antiguo, acadio y elamita) hallado en la fachada sur de la ciudadela de Van (Armenia, antigua Tushpa) y los textos (en arameo, persa antiguo, elamita y acadio) de las estelas que jalonaban el canal de Suez de Darío en Tell el-Maskhutah, el-Kabrit y Suez (Egipto). Ahora solo nos queda esperar al desciframiento del texto.

A continuación os dejo un enlace con un video de la televisión rusa con imágenes de la inscripción.








lunes, 23 de mayo de 2016

Palacios del periodo Aqueménida hallados en Arran (Azerbaiyán)

El descubrimiento de un gran palacio del periodo Aqueménida, el más grande hallado fuera de Irán, fue anunciado por la Academia de Ciencias de Azerbaiyán con referencias a la revista rusa Science and Life. En la gran sala de este edificio, frente a la entrada del palacio, se encuentra el lugar del trono, que fue descubierto por primera vez en el año 2006 tras el hallazgo de la parte central del edificio (el primer trono aqueménida fue encontrado en en Pasargada en la década de 1960, por el equipo británico de arqueólogos dirigido por D. Stronach). Desde la entrada principal al palacio en la aldea de "Garadzhamerli", fueron encontrados pórticos y columnas (propileo) que se extienden hacia al norte y hacia el sur del muro exterior. Durante las excavaciones del palacio vasos cerámicos, cuencos de cristal y cañerías cerámicas fueron encontradas junto con porciones de plomería. También se encontraron dos inscripciones probablemente escritas en arameo, la lingua franca del imperio en aquellos momentos. Los arqueólogos están ahora a la espera de hallar fuentes escritas, tal vez, inscripciones cuneiformes sobre las columnas. Quizás los signos estén en tres idiomas: persa antiguo, acadio y elamita como se han descubierto en Irán y el este de Turquía). No se descarta la posibilidad de que puedan hallarse archivos de tablillas de arcilla.

Basándonos en los restos arqueológicos, el palacio duró alrededor de 200 años, siendo posteriormente abandonado y manteniéndose vacío durante largo tiempo. Todos los objetos de valor fueron recogidos y retirados del palacio con anterioridad, es decir, antes de que el poder Aqueménida en la región acabara tras la batalla de Gaugamela, producida en octubre del año 331 a.C. Después de la salida de los persas, algunos residentes todavía vivieron en los pasillos del palacio, como lo demuestran los hallazgos cerámicos de producción local. A comienzos del siglo II a.C. la población del lugar comenzó a utilizar las piedras del palacio para la construcción de sus propios edificios.

En la actualidad, los arqueólogos conocen alrededor de 5 palacios Aqueménidas al sur del Cáucaso. "Benjamin" en Armenia, Tsaritepe Garadzhamerli en Azerbaiyán, otro palacio sin denominación localizado en la frontera entre Azerbaiyán y Georgia, y los palacios de "Samadlo" y "Humbatov" en Georgia. La distancia entre los palacios es de alrededor de 30 kilómetros. Despues del descubrimiento de la mitad de estos hallazgos, el arqueólogo azerbaiyano Ideal Narimanoz sugirió que esta cadena hace referencia a los palacios de Derbent, quizás palacios construidos por Darío para establecer bases cercanas a los escitas y así hacer frente a las posibles amenazas que pudieran surgir desde el norte.


Excavaciones del edificio Aqueménida en Qarajamirli. Los investigadores Babaev, Gafoshidze, Knauss y Florian en el año 2007 ("An Achaemenid 'Palace' at Qarajamirli (Azerbaijan). Preliminary Report on the Excavations in 2006", Ancient Civilizations from Scythia to Siberia, Vol. XIII, 1-2, pp. 31-45) descubrieron los restos de un edificio monumental así como fragmentos de bases de columna de piedra caliza. Este seguía muy de cerca el plano de un palacio Aqueménida, caracterizado tanto por una planta simétrica como por la escultura arquitectónica. La cerámica hallada en el suelo del edificio sigue muy de cerca los modelos persas del periodo Aqueménida. Estructuras similares han sido excavadas en Sary Tepe (Azerbaiyán) y Gumbati (Georgia). Estos edificios, como el hallado en Qarajamirli, pueden ser interpretados como residencias de funcionarios persas que abandonaron la región cuando el poder Aqueménida colapsó.


Shamhir, conocida como Arran hasta 1918, está localizada a unos 350 ilómetros al oeste de Bakú, cerca de la frontera con Armenia. El jefe del equipo de arqueólogos declaró que durante las excavaciones, encontraron restos de estructuras históricas de hace 2500 años, entre ellas una habitación de 1.000 metros cuadrados rodeada de varias salas más pequeñas. Las ruinas indican que esta área fue una vez un importante centro Aqueménida en las provincias del norte del Cáucaso 

viernes, 22 de abril de 2016

Extractos del Cilindro de Ciro hallados en China han abierto un polémico debate en el mundo académico

Un arqueólogo iraní cree que se necesitan más estudios para probar la autenticidad de los supuestos extractos del Cilindro de Ciro tallados en dos fragmentos de hueso encontrados en China. "Debemos esperar pacientemente a que se desarrollen estudios en profundidad por parte de expertos en lenguas antiguas y que se realicen otras investigaciones en laboratorios para confirmar la autenticidad de los objetos", dijo Abdi Kamyar al servicio persa de la agencia de noticias CHN. "Si se demuestra que los objetos son auténticos, el descubrimiento comenzará a transformar nuestros conocimientos sobre las relaciones entre el Próximo Oriente, sobre todo del Imperio Aqueménida, y China durante el primer milenio a.C., en particular durante la dinastía oriental Zhou (770-221 a.C.)", añadió. 

El descubrimiento también extendería nuestro conocimiento de las relaciones entre China e Irán. Hasta este descubrimiento, se creía que las relaciones políticas entre Irán y China se remontaban a la dinastía Han (206 a.C.-221 d.C.) en China y a la dinastía Arsácida en Irán. "El Cilindro de Ciro había sido, sin duda, importante para las personas que vivían bajo los dominios de los persas, aunque, si se demuestra que los objetos son auténticos, la primera pregunta sería: ¿cómo pudo el texto de Ciro haber sido trasladado a China y por qué el texto era lo suficientemente importante para los chinos como para copiarlo", afirmó. 

Considerado por muchos investigadores, erróneamente, como la primera declaración mundial de los derechos humanos, el Cilindro de Ciro es un documento emitido por Ciro II en la forma de un cilindro de arcilla, inscrito en escritura cuneiforme, en lengua acadia. El cilindro fue creado tras la conquista persa de Babilonia en el año 539 a.C., cuando Ciro derrocó al rey babilonio Nabónido y lo reemplazó como gobernador, poniendo fin al Imperio Neo-Babilónico. El texto del cilindro denuncia a Nabónido como un impío y retrata al victorioso Ciro como benefactor de la deidad principal de Babilonia, Marduk. A continuación, se describe cómo Ciro había mejorado la vida de los ciudadanos de Babilonia, así como repatrió a los pueblos desplazados y restauró sus templos y sus santuarios de culto. El cilindro fue descubierto en el año 1879 por el arqueólogo asirio-británico Hormuz Rassam en las bases del Esagila, el templo principal de Babilonia. En la actualidad, se conserva en el British Museum de Londres. 

Cilindro de Ciro

Dos huesos fosilizados de caballo con inscripciones cuneiformes, que son extractos del texto del Cilindro de Ciro, han sido descubiertos recientemente en China, según reportó el Art Newspaper. Los objetos parecen ser genuinos según la investigación que está llevando el especialista del British Museum, Irving Finkel. Inexplicablemente, los textos presentan cada uno menos de 20 signos cuneiformes transcritos del texto de Ciro, a pesar de que están en el orden correcto, indicó Finkel. Los huesos habían sido donados al Beijing Palace Museum en el año 1985 por el fallecido doctor chino Xue Shenwei, que compró los objetos entre 1935 y 1940. Dos años después de la donación de ambos huesos, el especialista Wu Yuhong se dio cuenta de que el texto de uno de los huesos portaba la proclamación de Ciro, aunque el texto del segundo hueso no había sido identificado todavía. Del mismo modo, en 2012, dos fragmentos de una tablilla de arcilla que contenía inscripciones de una parte del texto de la proclama de Ciro fueron encontrados en la colección del British Musuem. Posteriormente, los expertos han sugerido la hipótesis de que la proclamación de Ciro podría haber sido ampliamente copiada en la antigüedad, siendo así un caso similar y anterior a la inscripción de Behistun de Darío, que sabemos que fue copiada y llevada a todas las provincias del imperio persa. 





A partir de todos estos datos, Finkel ha llevado a cabo un estudio en profundidad de los dos huesos hallados en China para determinar si pueden ser auténticos. Sobre la base de las fotografías existentes, pudo darse cuenta de que el texto del segundo hueso presentaba también un fragmento de la proclamación de Ciro, y solicitó más información a las autoridades chinas. El asiriólogo chino Yushu Gong proporcionó una imagen mucho mejor del texto y proporcionó unas fotografías al British Museum para la realización de un taller que se celebró el 23 y 24 de junio de 2010. "El texto utilizado en los huesos no era el del Cilindro de Ciro, sino de otra versión, probablemente escrita originalmente en Persia, en lugar de Babilonia", indicó Finkel. Supuso que podría haber sido una versión grabada en piedra, escrita con tinta sobre cuero, o inscrita en una tablilla de arcilla. 

La hipótesis más probable es que el objeto original fuera enviado durante el reinado de Ciro al extremo más oriental de su imperio, en la zona occidental de la actual China. Sin embargo, existe un cierto escepticismo entre los expertos que asistieron al taller, aunque Finkel cree que la evidencia es "totalmente convincente". Está convencido de que los huesos han sido copiados de una versión auténtica de la proclamación de Ciro, aunque no está del todo claro en qué momento de los últimos 2.500 años fue realizada la copia.



viernes, 15 de abril de 2016

100 antiguos sitios identificados en la llanura de Deh Loran

Los estudios arqueológicos en la llanura de Deh Lorān, en la parte occidental de la provincia iraní de Ilam, han conducido a la identificación de 100 antiguos sitios, según ha indicado Mohsen Zinivand, el director del grupo arqueológico involucrado en las investigaciones, quien agregó que estos trabajos arqueológicos han cubierto un área de 54.000 hectáres. 

La Llanura de Deh Lorān es una de las más importantes regiones en términos arqueológicos de Irán, y en los últimos años se han llevado a cabo multitud de escavaciones. Esta llanura tiene una distintiva localización estratégica, ya que es próxima a la Llanura Susiana, Mesopotamia y la región del Zagros Central. De acuerdo con Zinivand, algunos de los sitios identificados no pueden ser investigados, como el sitio de Tepe Ḵazīna que fue destruido como consecuencia de las actividades relacionadas con la agricultura. Excavaciones ilegales también han dañado los sitios antiguos, agregó. 

La Llanura Deh Lorān se encuentra al suroeste de la meseta iraní. Los ríos Mayma y Doveyrej, así como fuentes de agua mineral, han aumentado la importancia de la región. Ambos ríos se encuentran en la frontera este y oeste respectivamente de la región; al norte y al sur, respectivamente, está encuadrada por las montañas Sīāhkūh y Ḥamrīn. La llanura de Deh Lorān era bien conocida por las excavaciones conducidas en varios sitios prehistóricos, los cuales han dilucidado los orígenes y el desarrollo de los emplazamientos agrícolas sedentarios de la región, y por los estudios que documentan la historia de la colonización en la era moderna. Como una zona rural relativamente pequeña y remota, siempre se ha visto afectada por los acontecimientos políticos, económicos y tecnológicos de las regiones adyacentes de Ḵūzestān, las montañas de Zagros y Mesopotamia. Ya desde el III Milenio a.C. y a lo largo de su historia posterior estuvo bajo el control político de los reinos de una u otra de estas regiones. 

Aunque no se han hallado textos cuneiformes en la región de Deh Lorān, el montículo más prominente, Tepe Musiyan (Mūsīān), es posible identificarlo como la antigua Urua, una ciudad elamita conocida en los textos mesopotámicos. Ya en el III Milenio a.C. Deh Lorān puede haber sido una ruta comercial que unía las montañas del Zagros con Mesopotamia; en el I Milenio a.C., la ruta que unía las capitales Aqueménidas de Susa y Ecbatana pasaba a través de la región. Las excavaciones arqueológicas en la región desde los años sesenta del siglo XX han revelado emplazamientos que van desde el 8000 a.C. a la época moderna, revelando importante información sobre la historia de Irán en diferentes periodos de su historia.


lunes, 21 de marzo de 2016

162 monumetos identificados en el camino real Aquménida entre Susa y Persépolis


La exploración de la primera sección del camino real Aqueménida entre Susa y Persépolis ha conducido a la identificación de 162 sitios arqueológicos. En su reporte para el decimocuarto encuento de Arqueologia de Iran, el jefe del equipo de exploración para identificar, descubrir y documentar los restos arqueológicos del camino real Aqueménida en Susa, Esmaeel Yaghmaee, ha indicado que el área identificada o estudiada en su programa incluía las erás pre-islámicas e islámicas. 

Los monumentos identificados consisten en 18 puentes, 5 ciudades, 14 fuertes, fortalezas y torres de vigilancia, 49 montículos, 4 caravasares/estaciones, restos arqueológicos de 5 caminos pavimentados, 6 cañzadas y numerosas catacumbas, osarios, tumbas y necrópolis, según ha apuntado.

El propósito principal de esta primera etapa del proyecto arqueológico es identificar, localizar e introducir residencias, caravasares y areas de descanso en el periodo Sasánida y dibujar un panorama de los antiguos caminos en la secuencia histórica.

Como podrési comprobar en mi libro, Los caminos reales del imperio persa Aqueménida, la red de caminos reales y el sistema de transmisión de órdenes reales es uno de los aspectos administrativos más interesantes y más sorprendentes de la historia persa en el periodo Aqueménida.


jueves, 17 de marzo de 2016

Los caminos reales del Imperio Persa Aqueménida

Después de un buen tiempo, por fin ha salido al mercado mi primer libro, Los caminos reales del Imperio Persa Aqueménida. Aunque el libro es un resumen de mi tesis doctoral y pueda parecer un poco pesado, es bastante interesante para aquellos amantes de la historia antigua y en particular para aquellos interesados en la historia de los antiguos persas. Os dejo el enlace donde podéis adquirir el libro, así como leer una pequeña sipnosis del mismo, y también la tabla de contenidos del mismo.


http://www.editorialdilema.com/art.asp?sec=1&sub=122&art=2530

ÍNDICE 

I. INTRODUCCIÓN.

II. LA GEOGRAFÍA DEL IMPERIO AQUEMÉNIDA

III. FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LA RED VIARIA AQUEMÉNIDA.

IV. CONSTRUCCIÓN Y MANTENIMIENTO DE LAS RUTAS.

V. LA PARASANGA.

VI. LA RED VIARIA AQUEMÉNIDA.

1. Introducción.

- El sistema viario en el Imperio Neo-Asirio.
- Origen legendario del camino real Aqueménida.

2. Principales caminos reales.

- La vía Sardes-Susa.
- Evidencias de la existencia de otros caminos reales en Asia Menor.
- El camino del Éufrates.
- El sistema de caminos en Siria-Palestina.
- El camino real en Transjordania.
- El camino real en Egipto.
- Las satrapías orientales.
- La vía Susa-Persépolis.
- De Susa a Ecbatana. Dos vías alternativas.
- De Ecbatana a Aracosia, la India y Gandhāra.
- Itinerarios hacia Asia Central.
- La vía Persépolis-Ecbatana.
- La vía Persépolis-Golfo Pérsico.
- De Persépolis al Indo.

3. Itinerarios secundarios.

VII. LOS PUENTES.

VIII. GUARDIAS DE RUTAS Y ESCOLTAS MILITARES.

IX. AUTORIZACIONES SATRAPALES.

X. EL SISTEMA DE CORREOS REALES.

1. Correos Reales.

2. Los sistemas de correos pre-aqueménidas.

3. Informadores.

4. Señales acústicas y ópticas.

5. Pervivencia del sistema de correos Aqueménida.

XI. ESTACIONES REALES.

XII. TIPOS DE VEHÍCULOS.

1. Carros, cuadrigas y carrozas.

2. Los caballos.

3. Los camélidos.

4. Otros animales.

XIII. REAVITUALLAMIENTO.

1. Los almacenes reales y sus funcionarios en Persépolis.

2. Evidencias en otras partes del Imperio.

3. Depósitos de agua.

4. Alimentos distribuidos y su procedencia.

XIV. LOS ARCHIVOS

XV. VÍAS DE COMUNICACIÓN Y ESTRATEGIA.

1. El espacio estratégico aqueménida.

2. Las “Puertas” del Imperio y el sitio de Thapsaco.

3. Localización estratégica de las guarniciones Aqueménidas.

XVI. ¿ARTERIAS COMERCIALES? 

XVII. VÍAS TERRESTRES Y VÍAS FLUVIO-MARÍTIMAS.

XVIII. AL SERVICIO DEL GRAN REY. XIX. EPÍLOGO.

ANEXO I: GLOSARIO DE TÉRMINOS PERSAS. 

ANEXO II: MEDIDAS. 

ANEXO III: LOS MESES EN EL ARCHIVO DE LA FORTIFICACIÓN.

BIBLIOGRAFÍA.

jueves, 4 de febrero de 2016

La estatua de Darío en el Museo Arqueológico de Teherán

Esta estatua, que hoy se puede visitar en el Museo Arqueológico de Teherán en Irán y que representa al rey Darío I, fue esculpida en Egipto a partir de grauvaca procedente de las canteras del Wadi Hammamat. La estatua, sin embargo, fue erigida cerca de la puerta oriental de la Apadana de Susa. No está del todo claro el porqué la estatua fue movida desde el antiguo país del Nilo a la capital de Elam, aunque la más probable explicación sea consecuencia de los acontecimientos del año 486 a.C., cuando los egipcios se revelaron contra el hijo y sucesor de Darío, Jerjes. el monarca persa aplastó la rebelión y es probable que decidiera transportar la estatua de su padre de Heliópolis a Susa.




La estatua, que fue hallada en la Nochebuena de 1972, estuvo una vez cubierta con pinturas y debió haberse elevado hasta los tres metros de altura. Este objeto es muy interesante, a la vez de importante, ya que es el único ejemplo de una escultura de bulto redondo que se conservan del periodo Aqueménida (se tienen referencias en los relatos de las fuentes antiguas de ejemplos de este tipo de escultura, como una muy similar de Jerjes en Persépolis, aunque la estatua de Darío, hasta el momento, es el único ejemplo hallado).

Los relieves de la escultura, por el contrario, son más comunes. Otro interesante elemento es que estos relieves graban, de hecho, una enumeración de los pueblos sometidos al Gran Rey. La diferencia con los ejemplos más recurrentes de este género literario (la inscripción de Darío en Behistun, por ejemplo) es que los nombres de los pueblos están escritos en jeroglífico. En el cinto de la estatua del rey Darío se encuentran signos en escritura jeroglífica que delentrean su nombre: drjwS.




La inscripción grabada sobre la túnica es conocida como DSab e indica lo siguiente: 
"Un Gran dios es Auramazda, quien creó esta tierra, quien creó aquel cielo, quien creó al hombre, quien creó la felicidad para el hombre, quien hizo rey a Darío".
"Esta es la estatua, hecha de pieda, que Darío ordenó tallar en Egipto. De este modo todo el mundo que vea esta estatua en el futuro sabrá que el hombre persa gobernó en Egipto". 
"Yo soy Darío, el gran rey, rey de reyes, rey de todos los pueblos, rey en esta gran tierra a lo largo y a lo ancho, el hijo de Hystaspes, un Aqueménida". 
"Dice Darío, el rey: '¡Ojalá Auramazda me proteja a mi y a lo que hice!'"
La escena central en la base de la estatua de Darío (repetida en la parte trasera, y que está de cara a la pared) muestra casi dos idénticas figuras: ambas representan al dios Hapi, representado en sus formas del Alto y Bajo Egipto, y aparece con pechos para indicar la fertilidad. Hapi es visto "uniendo juntos" el país de Egipto al usar las plantas iconográficas que identifican las Dos Tierras, un loto y un papiro. Esto significa "unir" el país, un símbolo del poder real que fue utilizado por lo menos desde el Reino Medio y que se conoce como sma-tawy. En otras palabras, Darío es representado en un estilo completamente egipcio.



Esto es también expresado en la inscripción grabada a la izquierda y a la derecha de los dos Hapis:
"A ti es dado todo el poder, la estabilidad, toda la salud y alegría de corazón. Todas las tierras de las llanuras y de las montañas se reúnen bajo tus sandalias. A ti es dado el Alto y el Bajo Egipto, quienes ofrecen su adoración a tu bello rostro, semejante al del dios Ra, en la eternidad".
Otra inscripción, cerca del pie derecho del rey dice:
"Su majestad ha consagrado esta estatua eterna formada a su imagen para que la memoria de su espíritu habite por siempre junto a Atum".
Aunque la estatua es de naturaleza egipcia, Darío también parece haber portado una flor de loto y un bastón en sus manos, símbolos comunes persas. Un faraón egipcio debería haber portado otros atributos. La túnica de Darío es también persa. 

Los dos lados de la base de la estatua están decorados con dos líneas de doce figuras, que representan a los 24 pueblos sometidos. Cada pueblo está representado con su traje característico y por debajo hay un cartucho con una inscripción que indica la procedencia de cada individuo. Esta representación es un inusual tipo de lista imperial, aunque comparable a la Inscripción de Behistun, DPe, la inscripción de Naqsh-e Rostam y la DSe. Todas las figuras están representadas mirando hacia la derecha en el lado izquierdo, y hacia la izquierda en la parte derecha.


b3b3l (Babilonia)

spltj3 (Sparda = Lidia)

pltiiw3 (Parthava = Parthia)

skdy (Sugda = Sogdia)